Sólo tienes una tarea

Como se mencionó en esta resonancia magnética del proceso “Néstor Lorenzo”, el proyecto de esta selección no es satisfactorio. Contando con grandes jugadores, talentos emergentes y figuras en la élite, todo parece indicar que la gestión del cuerpo técnico actual no nos va a clasificar al mundial; por el contrario, la clasificación se la debemos al neoliberalismo futbolístico que rige en la FIFA actualmente.

Un equipo con figuras en Europa, Brasil y Argentina no debería estar de sexto en una Eliminatoria Mundialista. En otro contexto, estaríamos al borde de quedarnos por fuera de un mundial tradicional de 32 equipos. Y en la coyuntura actual, en la que hasta la república soberana de Wakanda va a clasificar al mundial, también existe la posibilidad de no ir al mundial o de quedarse en un Repechaje mal jugado.

Hasta ahora, en la confección de su lista de convocados, Lorenzo le dio demasiado espacio a sus jugadores consentidos, segregó posibles talentos emergentes y desconoció las cualidades de muchos de sus dirigidos. Por ejemplo: Cucho Hernández como doble de acción de Lucho Díaz; Carlos Cuesta sin ritmo para enfrentarse a los corpulentos guaraníes; Hinestroza y Campaz como salvadores de una selección nacional; y ni hablar de exilio futbolístico de Juanfer Quintero o el menosprecio del aporte de Jhon Arias.

A pesar de todo esto, un empate sospechoso en Buenos Aires le trajo calma momentanea al entrenador y le dejó una tarea sencilla para confirmar la presencia en la Copa Mundial de 2026: ganarle a Bolivia en Barranquilla. Para esto, la lista de convocados del profesor Lorenzo es la siguiente:

Daniel Muñóz estará suspendido para el partido contra Bolivia en Barranquilla

La olla Exprés

Embed from Getty Images

Evidentemente algo ocurrió en el camerino en el último juego de local de la Selección Colombia. ¿Habrá sido coincidencia la diferencia entre el primer y el segundo tiempo de Colombia, en Barranquilla contra Perú? El cuerpo técnico ocultó cualquier atisbo de escándalo y tildó a la prensa de ser malintencionada y por el contrario, justificó la desconvocatoria del protagonista del escándalo, con una justificación médica. Acto seguido, se vio un equipo mucho más estable en lo anímico en Buenos Aires (hasta que llegaron los cambios de Lorenzo).

Luego, este antagonista, Jhon Durán tras aducir molestias físicas, jugó en Arabia, después en Turquía, y en el último minuto posible antes de la convocatoria de Selección Colombia, volvió a tener problemas, y no hizo parte de la lista de convocados del cuerpo técnico. ¿Habrá sido coincidencia también?

Lo cierto es que la posición más problemática para esta selección sigue siendo el delantero que acompaña nuestra gran figura: Lucho Díaz. Borré, Durán, Córdoba, Cucho, Cassierra y otros más no terminan de establecerse en la selección. En parte por el sacrificio que se les pide para compensar tácticamente la presencia de James en el campo, o por el peso de un rol que en otras épocas tuvo intérpretes de más caché.

Por lo pronto, el goleador de las Eliminatorias es Lucho Díaz. Y por ahora, con un delantero adicional que no implosione el camerino y ofrezca soluciones en el circuito de juego es suficiente. En este sentido, Córdoba, Suárez y Dayro, cuentan con herramientas diversas para enriquecer el sistema de la selección.

La presión de un jugador con potencial pero complicado, puede ser demasiado para un entrenador que, como la mayoría de las mujeres empoderadas del siglo XX, no sabe manejar la Olla Exprés.

.

Las variantes en ataque

Embed from Getty Images

Ya con la olla despresurisándose en el camerino, y habiendo salido del ojo del huracán tras una ausencia temporal en selección, puede regresar el Jhon Córdoba de la Copa América. Este jugador, con capacidad goleadora limitada en selección, puede aportar soluciones reales en el juego directo como pivote y como un temporizador clave en el área. Pueden culparlo de equivocar goles en El Alto y en Barranquilla, pero siempre fue una opción para recibir la pelota en el área y para ganar duelos físicos para la transición ofensiva.

Por otro lado, está Luis Suárez, un delantero intenso, fuerte en los duelos y con actualidad goleadora, inclusive asistiendo a sus compañeros en el Sporting de Lisboa. Capaz de ir a los costados, presionar la salida y hasta de ganar duelos 1 vs 1 por su velocidad. En mi opinión, él es el delantero ideal para una postura de contragolpe.

Finalmente, Dayro regresa a la selección desde la primera versión de la Copa América Centenario. Cuando la Colombia de Pékerman cocinaba su clasificación al mundial de Rusia y jugaba con una camiseta blanca más desabrida que los reencauches de Bety La Fea. Dayro es un delantero técnicamente superdotado que siempre ejecuta lo que pide la jugada; asistidor capaz, enganche eficaz y finalizador excelso con actualidad goleadora en torneo internacional.

Si bien Córdoba y Suárez ofrecen soluciones en esta lista de convocados, Dayro ofrece garantías. Su experiencia, competitividad y capacidad de finalización, pueden ser cruciales frente a una Bolivia incrustada en su propio campo, cómoda con un 5-4-1, en un estadio complaciente con el rival.

Ningún extremo es bueno

Embed from Getty Images

Aunque el sistema predilecto de Lorenzo (el 4-3-1-2) no ha vuelvo a aparecer recientemente, está claro que los extremos naturales no son su prioridad. En la última fecha, Cucho y Arias partieron en los costados en un 4-2-3-1 sin ser extremos naturales y frente a Argentina vimos un 4-3-3 con James de falso extremo derecho, con Lucho de centrodelantero y con Campaz sí ubicado en la banda izquierda.

También está claro que Cucho Hernández, Jhon Arias y Carrascal son otras opciones para cubrir ineficazmente los costados, debido a que ninguno es un extremo natural. Así mismo, Lucho Díaz ya es reconocido como algo mucho más allá de un extremo unidimensional, ahora es un delantero completo y su mejor reemplazo, Luis Sinisterra, aún no tiene ritmo de competencia.

Esto nos deja con Campaz e Hinestroza en la lista de convocados. Dos auxilios que aún no tienen el impacto que uno espera de un jugador de selección. Ambos con ganas, y Campaz con asomos de ímpetu, en mi opinión, aportan lo mismo que aporó Yimmi Chará en la época de Pékerman, Eulalio Arriaga en alguna iteración de Maturana o Juanito Moreno en la época de Silva y Villalba.

Entrarán para abrir la cancha si Bolivia mantiene un empate en el segundo tiempo o si Lucho y Arias presentan signos de cansancio. Pero, salvo alguna transferencia de última hora de Marino al fútbol portugués, no guardo mayores esperanzas mundialistas en el apartado de extremos suplentes de Néstor Lorenzo.

La lista de espera de la lista de convocados

Todos sabemos que siempre hay algún lesionado días antes de la concentración de la selección. Y normalmente, ese reemplazo de última hora está en este lado del Mar Atlántico. También sabemos que se llama Rafael Santos, si se cae un mediocampista. Y si se cae un delantero, ese reemplazo será Rafael pero de apellido Carrascal.

Sin embargo, a la espera está Juan Guillermo Cuadrado, que bien podría ofrecer las soluciones que Román y Jorge Carrascal no han podido como lateral, volante ofensivo o como carrilero; además de un liderazgo positivo que falta en la selección. De igual manera, Jhon Solís podría aparecer, y debería estar en esta lista, porque ya sabemos que Jefferson Lerma sigue sin tener un reemplazo con sus cualidades físicas, y Portilla no es ese jugador; ni pensar en Castaño o Ríos que juegan unos metros más adelante.

Conclusión de la lista de convocados

En resumen, es una lista de convocados para meterle el tenedor a la olla exprés, para bajar los humos, y tratar de clasificar al mundial sin mayores escándalos. Salvo James y en cierta manera Yerson, todos tienen nivel de competencia y están presentes algunos de los jugadores entrañables, nuevos y antiguos, del cuerpo técnico.

Entre el cuarto y el séptimo puesto estará la ubicación de Colombia en esta Eliminatoria. Y no da lo mismo. Entre el 5to y el 4to, es casi como ir al mundial de antaño: apenas cumplir el objetivo. El 6to lugar es para agradecerle la clasificación a Infantino. Y el 7mo lugar significa la esperanza de ir a un mundial, de forma mediocre, pero con posibilidades de contar con un cuerpo técnico más apropiado.

¿Será mucho pedir clasificar al mundial directamente y un cambio de entrenador para finales del 2025?, ¿o nos seguimos aferrando a que Lorenzo es buen técnico en “torneos cortos”? Aun con todo, prefiero ir al mundial y no repetir el trauma que nos provocó Ricardo Gareca en el 2022.

Finalmente, espero que discutamos esta lista de convocados en nuestro Twitter o en nuestra cuenta de Facebook.