Llegaba Septiembre, yo seguía haciendo mi práctica laboral Universitaria en esta empresa de la gaseosa que patrocina a Millonarios F.C. (Y no sé cuánto más les dure el chiste) y se venía el primer partido de local de la selección Colombia en la etapa de Pékerman, quién ratificó a Barranquilla como sede. “Colombia jugará sus partidos en Barranquilla a las 3:30pm” Ah! Cosa buena!, tiene pinta que el DT sí aprovechará la ventaja del calor de la costa, que a esa hora, allá o en cualquier sitio de tierra caliente en esta Patria, esa mezcla de sol más humedad derrite las ganas de hacer cualquier actividad al aire libre que no incluya estar metido en una piscina y menos sin una cerveza helada en la mano.

Además, aceptémoslo, queridos bogotanos, El Metropolitano es un estadio con mayor aforo que El Campín, allá se hace más ‘bulla’ y no menos importante: A los jugadores de la selección les gusta más jugar allá ¿o se imaginan las carcajadas de Pablo Armero o Fredy Guarín si, en la discusión de la sede, Camilo Vargas se parara a decir “Yo pienso que en Bogotá hay más ambiente y es mejor que juguemos en la altura”?

Aun con Barranquilla y todo, “¿hace cuanto que Uruguay nos tiene de hijos? Eso en cualquier tiro de esquina fijo nos ‘clavan’ y después vaya y métales un gol con este estilo Bolillezco que ha mostrado Pékerman”. Esa era mi opinión cuando llegué a mi casa antesitos de las tres de la tarde, con la camiseta de Colombia, la pegadita, que salió para la Copa América del 2011 y que ya no se me veía tan bien como en la época de estudiante ahora que me la pasaba comiendo papas y tomando gaseosa sentado frente a un computador todo el día, pero valía huevo! no estaba tan gordo… aún.

En la convocatoria para los siguientes fixtures ya se veían claras las decisiones que Pékerman fue tomando, que enviaron un mensaje claro para su equipo: Primero, Dórlan fuera! “Pibe, acá no venís  a cobrar los tiros libres cuando yo digo que los patea otro, ¿claro?”, “Acá somos un equipo y si venís con ínfulas individualistas, pues te vas”. Con esa decisión arregló el primero de los problemas que mencionamos en el capítulo pasado.

El DT paró el siguiente equipo:

Col vs. Uru (4-0)

Ofensivamente, un 4-2-2-2  con Teófilo jugando de segunda punta y a ratos volante por el lado derecho para armar un 4-2-3-1. ¿Ven que Macnelly Torres tenía razón?, ahí estaba de ’10’ de la selección. Colombia no atacó mucho en el primer tiempo, tuvo el balón tranquilo con sus defensas centrales junto con los dos mediocentros y para eso sólo necesitaba calma y una vez la selección encontraba espacios, aceleraba para sorprender a Uruguay, que estaba bien paradita atrás (con ese calor esos manes sabían que si corrían mucho a presionar se derretían).

La clave era jugar sin arriesgar el balón, razón por la cual don José decidió arreglar un segundo problema que tenía: Guarín y sus malas entregas atrás. El DT Puso a Abel Aguilar, que se apropió bien del medio y siempre entregó bien. El gol vino de una jugada de pelota quieta en segunda jugada, que si no se daba, Colombia se quedaba 0-0 en el primer tiempo.

En fase defensivaCol vs. Uru (4-0) Def, Colombia presionó arriba y por esto puso a Perea junto a Valdés, dos tipos más bien rápidos para poderlos ubicar más adelante en la cancha y facilitar la presión arriba. Cuando Uruguay lograba sortear la presión, con la poca posesión de pelota que tuvo, el equipo de Pékerman retrocedía lo necesario, sin mucho apoyo de los de arriba (James, Macnelly, Teo o Falcao). Más bien con poco, el equipo logró controlar cualquier intento de una Uruguay recalentada con ganas de aire acondicionado, que se dice, en su camerino “se dañó”.

Uruguay se fundió con el calor barranquillero, en el primer tiempo aguantaron lo más que pudieron con sus 5 defensas y para el segundo tiempo quisieron buscar el empate, cambiando un defensa central por un mediocampista, pero la temperatura se las ganó y Colombia, siempre en jugadas rápidas, partiendo de recuperaciones altas, logró marcar sus otros 3 goles. Así, terminó 4 – 0 el encuentro y la opinión sobre Pékerman empezó a cambiar, parecía que de locales José sí iba a sacar ventaja, grandísima materia pendiente de nuestros previos seleccionadores nacionales. “¿Y ahora contra Chile de visitantes?, jodido, con un empate nos damos por bien servidos”


Chile nos venía ganando sistemáticamente desde la llegada de Bielsa y yo no pensaba que una victoria fuera posible allá en Santiago. Ahora bajo el mando de Borghi, la selección chilena nos esperaba y Pékerman paró el siguiente equipo:

Chi vs. Col (1-3)Similar al partido anterior, Pékerman paró su 4-2-2-2 con ‘Mac & Cheese’ de ’10’ y Teo como un media punta/ volante por derecha, sólo que ésta vez James tuvo mucha más libertad para moverse en tres cuartos de cancha. La idea era tener el balón seguro desde atrás y atacar rápido. En el desarrollo del juego, Chile presionó más que Uruguay y a ratos Colombia sorteaba bien y lograba avanzar y en otras perdía el balón. Ya se empezaba a ver que el eje del equipo era Aguilar, con su cabeza fría para entregar el balón correctamente y no perder la pelota en zonas de peligro.

Chi vs. Col (1-3) Def

Defensivamente, la idea era no dejar pasar el balón verticalmente a los delanteros rivales presionando en el medio campo y para esto fue clave la tarea de Perea y Yépes de marcar intensamente a los dos puntas Chilenos, Alexis Sánchez y Humberto Suazo. Además Falcao, Teo, James y Mac se vieron más involucrados en la presión.

Con tanta gente en el medio campo, los roces y las pataditas fueron calentando el partido hasta que, tras un contragolpe en el que bajaron a James, Zúñiga y Perea calentaron a Gary Medel y este man se hizo expulsar tontamente. Expulsión que le dio bríos a los Chilenos para conseguir el gol antes del medio tiempo (especialidad de la casa) después de unos minutos de dominio de los locales y un par de tiros de esquina.

Sin embargo, Pékerman hizo uso de matemática simple e hizo lo lógico: “Si ellos tienen un jugador menos en medio campo, yo pongo uno más en ofensiva”

Chi vs. Col (1-3) 2doEl DT sacó a Yepés (ya con tarjeta amarilla), puso en esa posición a Valencia y  metió a Cuadrado como mediocampista por la derecha pegado a la raya. También retrasó a Mac para sacar al equipo desde atrás y centralizó un poco a Zúñiga como un interior derecho. Con estos cambios Colombia logró acorralar a su rival (jugando en territorio de ellos) generar varias opciones de gol y terminó ganando en Chile 1 a 3.

Se sabía que el arbitro iba a compensar y terminó expulsando a Aguilar al final de partido. Pékerman se anticipó a esto con sus cambios  y mantuvo la superioridad numérica casi todo el segundo tiempo. Jugada Maestra.

“¿Qué es esta vaina?¿Colombia buscando una victoria de visitante?” Ya Pékerman no parecía que venía a perder el tiempo y la selección se situaba en la parte alte de la tabla en las eliminatorias.

“Viejo zorro te salieron todos los cambios y le ganamos a Chile allá, cosa que parecía imposible después que nos habían clavado las últimas veces”. Pero como buenos Colombianos, sabíamos que estas alegrías sólo podrían tener una consecuencia… La resurrección de Pablo Escobar,  el regreso de Víctor Mallarino a un rol protagónico en la TV nacional, o la catástrofe que fuera, sin embargo algo malo tenía que suceder. Estaba en nuestros corazones…

Glosario:

1. Soporsito, diminutivo del sustativo sopor, es decir, calor o alta temperatura con altos niveles de humedad.

2. Bulla, sinónimo de mucho ruido.

3. Jodido, adjetivo, sinónimo de complicado o difícil.

Bibliografía:

– footballtactics.net para hacer los dibujitos tácticos, excelente herramienta